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En A se muestran los pictogramas que pudieran reproducir, con fidelidad, las visiones inducidas por la ingestión de alucinógenos. En B se ilustran diseños más complejos que parecen recrear sus estructuras a partir de dichos fosfenos. Ahora, estas relaciones visuales, y una comparación de base etnográfica, me incitan a retomar ciertas líneas especulativas con respecto a la aparición, sustitución y probable significación de estos patrones simbólicos hallados en Punta del Este. Primero, cuando asistimos a la descripción de esas alucinaciones visuales inducidas, parece como si se estuviera describiendo todo el horizonte visual pictográfico que encierra en sus paredes la Cueva Número Uno de Punta del Este: "la persona percibe un gran número de pequeños elementos brillantes, de forma geométrica, tales como estrellas, puntos o líneas que aparecen súbitamente sobre un fondo oscuro, moviéndose como en un caleidoscopio. Son formas a veces parecidas a espirales, a flores o plumas, a cristales, todo con una marcada simetría bilateral. Hay motivos de enrejados, de círculos concéntricos o de hileras de puntos luminosos" (Dolmatoff, 1985:293). Quien haya visitado esta cueva notará la similitud entre los conjuntos rupestres y estas alucinaciones descritas (ver lámina 2).
Es válido retomar entonces la idea de Pedro Rivas (1993) respecto al hecho de que las semejanzas simbólicas que se aprecian en la "decoración" de los objetos Tucano (Colombia), las de los aruacos prehispánicos (Antillas), los petroglifos de Punta Cedeño (Venezuela) y, como ahora hemos visto, las pictografías de Punta del Este (Cuba), "reflejan el posible uso de los mismos alucinógenos (en contextos y bajo interpretaciones culturales disímiles), más que la definición de esos rasgos, como consecuencia de hipotéticos antiguos contactos" (Rivas, 1993:169). Segundo, la sustitución de un patrón simbólico por otro -modalidad de composición concéntrica por modalidad de composición simétrica bilateral- que se aprecia en Punta del Este, también puede encontrar su explicación en la sustitución de un alucinógeno por otro. Cambio que, si bien pudo responder a razones histórico-culturales, implicó (alucinaciones visuales mediante) la aparición de nuevos criterios simbólicos. Otra información de Dolmatoff me permite profundizar, en teoría, en la génesis de los dibujos de Punta del Este. Según este antropólogo, él pudo definir que las alucinaciones visuales inducidas por las drogas indígenas consisten, fundamentalmente, en imágenes luminosas que responden a "dos categorías de fenómenos". Por un lado, la persona recibe aquellos elementos brillantes, geométricos, que antes se han descrito y que responden al nombre científico de "fosfenos". Por otro lado, y es aquí a donde quiero llegar, "la persona ve imágenes figurativas, imágenes pictóricas. Aparecen grandes manchas de colores que se mueven como nubes tempestuosas y de ellas emergen formas difusas, que pueden ser interpretadas como gente o animales, o seres monstruosos" (Dolmatoff, 1985:293). Estas manchas de colores, que en dependencia del sustento cultural de la persona o del chamán interpreta de una u otra forma, se convierten en la base de datos visuales que, presumiblemente, origina lo que he llamado Estilo o Arte Mural de Formas Rellenas o Entintadas y que caracteriza el arte rupestre de otras muchas cuevas pictografiadas del arco granantillano, pero que no encuentra su espacio en los murales de Punta del Este. Pero si, como afirmara Dolmatoff, estas alucinaciones "figurativas" aparecen "en una fase avanzada de alucinación", ello apunta a dos consideraciones sobre el hecho de no hallarse este tipo de pinturas en Punta del Este: primero, o esta alucinación no se correspondería con el tipo de narcóticos que consumían los indios en Punta del Este o, segundo, los chamanes de Punta del Este tenían un control sobre su estado alucinatorio, impidiendo con ello penetrar en estados alucinatorios más avanzados. También Dolmatoff, a partir de la repetición de ciertos dibujos geométricos, pudo comprobar que los motivos basados en los fosfenos estaban codificados por los indios, y cada uno de estos motivos tenían el valor fijo de un signo ideográfico. En Punta del Este, esa similar recurrencia de signos y de relación de forma y color que se establece entre los mismos, es lo que también me ha permitido confirmar la existencia de un sistema ideográfico de trascendente construcción. Bien es cierto que estos mismos signos basados en los fosfenos pueden tener un significado totalmente distinto en otro contexto cultural. Ello impide hacer en Punta del Este las mismas lecturas simbólicas que hacen los indios tucano en sus ideogramas. Sin embargo, el hecho de que estas comunidades gentilicias presenten similar grado de desarrollo cultural, hace que sus requerimientos existenciales sean equiparables. De modo que, y sin lugar a dudas, como en los dibujos tucano, las pictografías de Punta del Este también hacen referencia a aquellos aspectos relacionados con la vida del grupo, a saber: orígenes, fisiología sexual, fertilidad, procreación, crecimiento, incesto, leyes de matrimonio, leyes tribales de exogamia, alimentación, migraciones, alianzas, delimitación de territorios, adaptación ecológica, relaciones entre tribus, institucionalización de ritos, fertilidad de los animales, astronomía, ciclo de las estaciones, muerte. Aspectos estos que, memorizados en las estructuras del signo y en manos de los chamanes, constituyen, respectivamente, la herencia y la transmisión cultural. Finalmente esta hipótesis, que sugiere encontrar la procedencia y elección de patrones simbólicos dentro de esos estados de espiritualidad inducida y de absoluta inconsciencia, convierte, a la zona arqueológica de Punta del Este, en el más importante centro de prácticas chamánicas de su género que se haya reportado en las Antillas. Sus más de doscientos dibujos geométricos a dos tonos -rojos y negro- así lo hacen ver.
¿Preguntas, comentarios? escriba a: rupestreweb@yahoogroups.com Cómo citar este artículo: Alonso,
José Ramón. La
"teoría alucinógeno" y la creación
de patrones 2002
BIBLIOGRAFÍA Alcina Franch, José (1982): "Religiosidad, alucinógenos y patrones artísticos taínos". Boletín del Museo del Hombre Dominicano, Nº17, año X, : 103-117. Alonso Lorea, José Ramón (1990): "Para redimir la huella de una cultura" (inédito). Primer encuentro teórico internacional sobre la plástica del Tercer Mundo, auspiciado por el Centro Wifredo Lam. Ciudad de La Habana, Cuba. - - - - - - (1992): "El arte mural indio en Punta del Este: estética y símbolo, estructura y análisis". Tesis de Grado. Dr. Esteban Maciques, tutor. Departamento de Historia del Arte, Facultad de Artes y Letras, Universidad de La Habana, Cuba. - - - - - - (1993): "Ortiz y la Cueva del Templo o el inédito informe de Don Fernando". Conferencia Científica Internacional "La Ilustración: Luces y sombras en la historia de América". 1793-1993 Bicentenario de la Sociedad Económica de Amigos del País. Instituto de Literatura y Lingüística. Ciudad de La Habana. Revista del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, Nº.18, Puerto Rico. - - - - - - (1994): Artes aborígenes en Cuba. Para un acercamiento teórico-metodológico a esta producción antigua (inédito). Primer Encuentro Internacional de Historia del Arte "La Historia del Arte hoy: análisis y pronóstico". Departamento de Historia del Arte, Facultad de Artes y Letras, Universidad de La Habana. Casa, Bartolomé de Las (1876): "Apologética Historia". Historia de las Indias, tomo V. Imprenta Miguel Ginestá, Madrid, España. García Arévalo, Manuel A. (1989): Los signos en el arte taíno. Ed. Fundación García Arévalo Inc., República Dominicana. Hauser, Arnold (1961): Introducción a la historia del arte. Colección Guadarrama, España. Reichel-Dolmatoff, Gerardo (1985): "Aspectos chamanísticos y neurofisiológicos del arte indígena". Estudios de arte rupestre, Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago, Chile, : 291-307. Rivas G., Pedro J. (1993): "Estudio preliminar de los petroglifos de Punta Cedeño, Caicara del Orinoco, Estado Bolívar". Contribución a la arqueología regional de Venezuela, Fondo Editorial Acta Científica Venezolana, : 165-196. Tabío y Palma, Ernesto (1989): Arqueología. Agricultura aborigen antillana. Ed. Ciencias Sociales, La Habana, Cuba. Ullman, Stephen (1968): Lenguaje y estilo. Aguilar, S.A. de Ediciones, Madrid, España. El autorJOSÉ RAMÓN ALONSO nació el 14 de octubre de 1963 en la Ciudad de La Habana, Cuba. / Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana (UH) -1992. / Profesor de Historia del Arte de la Facultad de Artes y Letras de la UH -1993/1996. / Investigador y Curador del Departamento de Investigaciones y Curadurías del Museo Nacional (MN), Palacio de Bellas Artes de La Habana -1993/1996. / Jefe de la Colección Pintura Cubana de los años cuarenta del MN -1995/1996./ Investigador independiente. / Ha publicado artículos sobre arte en revistas especializadas. Colabora con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) como autor de dos capítulos sobre "Arte Caribeño" para una Historia del Arte Iberoamericano. / Actualmente reside en España. E-mail: joseramon_alonso@hotmail.com [Rupestreweb Inicio] [Introducción] [Artículos] [Noticias] [Mapa] [Investigadores] [Publique] |